FERIA DEL LIBRO DE BUENOS AIRES ELIAS D GALATI presentará su libro REFLEXIONES El 3 de mayo a las 16 horas en la Sala Adolfo Bioy Casares

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Elias D. Galati Poeta y escritor (Argentina)

GENIO

Es un término derivado del latín genius que significa índole, condición,

inclinación natural por la cual uno dirige comúnmente sus acciones.

Para los romanos era el espíritu de cada persona y representaba el principio

vital individual.

Se usa como sinónimo de talento y también como ingenio o facultad para

crear o inventar, y determina a la persona como de carácter o energía.

Desde la psicología se entiende que el genio acompaña a una persona con

capacidad creativa innata y que se destaca por su gran habilidad para una

actividad determinada.

Es la persona con una capacidad mental superior con facultades de invención

y creación.

Expresa también como los impulsos obran en una persona y la fuerza o

urgencia de los mismos.

Se lo asocia con un alto cociente de inteligencia

La concepción tanto platónica como aristotélica indicaba como

característica la inspiración, y luego Kant fijo la definición que al talento de

descubrir se lo llama genio.

Pero ese nombre se da sólo al artista, al que sabe hacer algo y no al que

conoce y sabe mucho, y no al que imita sino al que es capaz de producir una

obra original, y se le da solo cuando su obra es magistral, es decir que

merezca ser imitada como ejemplo.

Entonces ese talento, ese don natural da la regla al arte.

Schlegel lo llamó el mediador entre lo Infinito y lo finito, o la revelación de

lo Absoluto y la capacidad de mostrarlo a los demás.

Según Bergson esta destinado a realizar lo Absoluto en el mundo.

El mundo post moderno ha puesto en crisis está concepción clásica, ya que

si bien existe el genio como inspirador de lo Infinito, de lo Absoluto, como

indicador existencial de una tendencia hacia lo Superior, lo mejor, lo bueno

y lo adecuado, ha crecido a su alrededor la concepción de otro tipo de

genialidad, encaminada al interés, especialmente al propio, individual con

prescindencia de lo social.

También apareció una genialidad perversa, una forma superior de crear

aquello que no se debe, que no es correcto y que no es bueno.

El hilo de la historia nos ha marcada esa dicotomía, y la coexistencia de estos

diversos tipos de genialidad.

En el sentido clásico la genialidad era superadora, significaba una mejoría,

un progreso en toda la existencia; ubicaba al hombre genial en una postura

como decía Schlegel de intermediario entre el Infinito y el hombre, y por lo

tanto no podía ser cruel, perverso, falaz, manipulador.

Pero en realidad no es lo que vemos en nuestra vida cotidiana.

La cuestión tiene dos vértices, la propia del genio y la aceptación del resto

de los hombres.

En verdad si hay una genialidad cruel y perversa es porque hay hombres

geniales que eligieron serlo, y también porque hay un sector, una comunidad

que la acepta y cree que puede ser compatible.

Hay por detrás un aprendizaje, una educación, que posibilita esa dicotomía.

Surge porque en sentido social es igual ser correcto o incorrecto, priorizar la

individualidad y sostener que para lograr los objetivos cualquier medio es

eficaz, no importa si sea permitido o no, si perjudique, lastime o aniquile a

otros.

Sin ese sentido educativo de proyección hacia el futuro del ser, no sería

posible ni compatible una genialidad perversa.

El mundo se debate en la violencia, la guerra, la injusticia y el egoismo, y a

veces parece que hay más artífices, artesanos y creadores en dicho bando,

que los que propugnan la paz, el equilibrio, la justicia y la armonía.

Entonces la cuestión es ¿en qué empleamos nuestros talentos? ¿cuáles son

los objetivos de nuestra creación?

Todos los hombres son entes surgidos de una sociedad, de una generación,

de un proyecto social y cultural.

Si aceptamos que el proyecto sea autoritario, expansivo, belicoso, estamos

poniendo en la mente de todos los hombres dicha connotación, de los que no

lo son pero también de los que son geniales.

Debemos pensar entonces a que sociedad adherimos, que comunidad

queremos y cuales son los valores que fijaremos en las futuras generaciones.

El genio no está sólo, está dentro de un conglomerado social y en una

comunidad con sus ideas y sus valores.

Como lo formemos y eduquemos determinará cómo será en el futuro.

Dice Hernandez en el Martín Fierro:

Hay hombres que de su cencia Tienen la cabeza llena; Hay sabios de todas

menas, Mas digo, sin ser muy ducho: Es mejor que aprender mucho El

aprender cosas buenas.

Elias D. Galati

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