Marruecos sigue, bajo el impulso de Su Majestad el Rey Mohammed VI, una trayectoria de desarrollo sostenido, impulsada por una Visión Real clarividente y una acción a largo plazo, basada en la estabilidad, la solidaridad y la puesta en marcha de proyectos estructurantes, afirmó André Flahaut, ministro de Estado belga.
«Es evidente que, desde la entronización de Su Majestad el Rey Mohammed VI, Marruecos ha experimentado, en numerosos ámbitos, una evolución notable a un ritmo excepcional», dijo Flahaut en una entrevista concedida a la MAP con motivo del 27.º aniversario de la ascensión del Soberano al Trono de sus Gloriosos Antepasados.
Destacando el modelo de desarrollo marroquí basado en la «estabilidad institucional, el crecimiento económico y la cohesión social», Flahaut subrayó que una de las principales fortalezas del Reino reside en su capacidad para anticiparse a los retos gracias a una gobernanza estable, que ha permitido la puesta en marcha de reformas estructurales a largo plazo en sectores estratégicos.
Flahaut, expresidente de la Cámara de Representantes belga, destacó el auge de las infraestructuras, la modernización de los servicios públicos y los avances logrados por el Reino en los últimos años en los ámbitos social, educativo y sanitario, y elogió la voluntad constante de las autoridades marroquíes de «combinar el desarrollo económico con el progreso social».
Esta gestión, dijo, explica el enfoque de desarrollo marroquí, basada en la combinación de la estabilidad política, la apertura al mundo y la capacidad de conciliar las reformas económicas con las necesidades sociales.
Al referirse a la apertura de Marruecos hacia su entorno regional e internacional, el ministro destacó que el Reino se ha ido consolidando progresivamente como un socio creíble, fiable y respetado, tanto en África como en Europa.
Marruecos desempeña hoy en día un papel «impulsor» en el continente africano y puede considerarse, a la luz de las numerosas iniciativas impulsadas por Su Majestad el Rey Mohammed VI en favor de la cooperación Sur-Sur y del desarrollo del continente, como el «buque insignia» de África, prosiguió, destacando el liderazgo del Soberano, así como la capacidad del Reino para aunar iniciativas de cooperación al servicio de los pueblos africanos.
El exministro de Defensa belga también elogió el compromiso constante del Reino con la paz, la mediación y la estabilidad en África, y consideró que toda iniciativa destinada a promover el diálogo, la cooperación y la solidaridad entre los pueblos merece ser fomentada y respaldada. Map

