Kenitra: El espectacular despertar de Sidi Boughaba tras las lluvias sacude la agenda ecológica
El último santuario de agua dulce del litoral noroeste reverdece y provoca el retorno masivo de especies amenazadas
La naturaleza recupera sus derechos y sacude los marcadores en la provincia de Kenitra. Tras años de una sequía implacable, las recientes precipitaciones acaban de provocar una auténtica reactivación ecológica en la reserva de Sidi Boughaba, metamorfoseando este espacio natural excepcional en un importante foco de atracción medioambiental.
La subida espectacular del nivel de las aguas ha provocado de inmediato la extensión de las zonas húmedas y de los espacios verdes. Este cambio hidrológico recrea las condiciones perfectas para el retorno masivo de las aves y de la fauna silvestre. Ubicado entre los municipios de Mehdia y Sidi Taibi, este tesoro de 652 hectáreas —alimentado por la capa freática— ostenta un récord absoluto: sigue siendo el último plano de agua dulce natural del litoral noroeste marroquí totalmente aislado del océano y de las aguas subterráneas saladas.
Auténtico cruce estratégico entre Europa y África subsahariana, este mosaico de bosques, estepas y litorales alberga especies raras y amenazadas como la Cerceta pardilla o la Focha cornuda, al tiempo que protege los últimos vestigios del bosque de enebros rojos, una barrera natural indispensable contra la erosión de las dunas. Protegido desde 1951 e inscrito en la lista internacional « Ramsar » desde 1980, este laboratorio biológico a cielo abierto demuestra de forma cruda la dependencia absoluta de nuestra biodiversidad frente a los recursos hídricos ante los crecientes desafíos climáticos.



