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 LA NUEVA HISTORIA Dr. Mario H. Concha Vergara PhD. Docente-Chile

Tribuna de infomarruecos.ma/conacentomarroqui.blogspot

La historia va más allá que la narración horizontal de los hechos humanos; por eso se dice que hay varias historias, una real y otra irreal; una de los ganadores y otra de los perdedores, una de los demócratas y otras de los tiranos.

Metafísicamente hablando, las acciones humanas están determinadas por los fenómenos naturales, por las acciones humanas en contra o a favor de la naturaleza, por las acciones en contra de sus congéneres humanos, etcétera. La naturaleza  da al hombre todo lo que él necesita en su existencia animal; sin embargo, el hombre muchas veces actúa irracionalmente y se ha querido adueñar de los mares, como Japón que caza indiscriminadamente a las ballenas, ballenatos, orcas y otras especies que por culpa ellos están en vías de extinción. En la Patagonia argentina se asesinaron, solo el año pasado más de 300 pumas sin necesidad rompiendo el equilibrio Natural de la zona. De alguna manera, con sus químicos el humano casi hizo desaparecer a las abejas las cuales se están recobrando gracias a la pandemia del Conavid-19.

La historia, a través de los siglos  se ocupa de la narración de los fenómenos políticos, sociales, económicos, sanitarios, culturales, y otros. Ella no solo contempla “el juego de la libertad humana”, (Inmanuel Kant) trata, sobre todo de la irregularidad del comportamiento humano y de su irracionalidad y salvajismo para enfrentar el día a día, y tratar de comprometer su futuro para bien o para mal. Pero, muchos se equivocan pues parece imposible construir la historia humana por medio de un plan; el mayor ejemplo de esto fue el de las sociedades mal llamadas comunistas que fracasaron estrepitosamente en crear satisfacción a sus ciudadanos y, algunas de ellas que mantuvieron la doctrina comunistas en sus gobiernos, tuvieron que aceptar un cambio cultural y económico aceptando el capitalismo como lo han hecho China y Viet Nam.

En la actualidad, casi en todo el Planeta Tierra se están acelerando muchos procesos, los cuales darán, seguramente un viraje a la historia.  Tenemos uno de los virus más letales de la historia y gracias a la comunicación virtual se ha podido poner de acuerdo a muchos países para luchar en contra de él y salvar a la historia. La vacuna para covid-19, por ejemplo, con la cantidad de recursos que se le están destinando y la posibilidad de saltarse algunas etapas de prueba para hacerla más expedita es una de las tantas maneras de ayudar a los humanos para que sigan haciendo historia siendo parte de la naturaleza. También, el uso de tecnología para la vigilancia individual de síntomas de la pandemia que empezó a utilizarse en países como China, Marruecos, Chile, Argentina, Francia, entre otros y cuyo uso se está extendiendo a algunas otras democracias.

Respecto a esto el doctor Richard Haass, presidente del Council of Foreign Relations, uno de los centros de estudio más importantes de Estados Unidos, dice: lo que se está acelerando es la Historia misma, de la humanidad. Haass, (exdiplomático y autor de 14 libros, el último de los cuales es A World in Disarray: American Foreign Policy and the Crisis of the Old Order) expuso su tesis de que, “más que cambiar la historia mundial, la actual epidemia de covid-19 la está acelerando”, en un artículo en la revista Foreign Affairs, que publica el think thank que dirige.

La historia según Haass, al igual que otros muchos científicos sociales, está teniendo un cambio rapidísimo, excitante, pues existe una gran tensión entre naciones, y dentro de ellas mismas, existe una gran concentración de fuerzas. Nunca los países casi competidores y enemigos  habían solidarizado los unos a los otros, gracias a esta pandemia. Lo que vive la humanidad es terriblemente extraordinario. Esto no significa que desaparezcan las ideologías o las tendencias; finalmente, y al respecto, recordando a Napoleón Bonaparte, las ideologías son estúpidas. Algunas cambiarán para ponerse más suaves; otras se harán  más duras y dominantes. Pero, ¿serán aceptadas por los humanos incriminados y discriminados?

La historia no cambiará su curso sino que se acelerará para después de un tiempo cambiar debido a los remanentes ideológicos políticos, sociales y económicos pues la naturaleza se recobrará del ecocidio que ataca a casi todo el mundo; del cambio climático y se recuperarán especies a punto de desaparecer. Por ejemplo, el hecho de que casi no haya líneas aéreas volando significa la recuperación de la capa de ozono. La historia también cambiará los liderazgos

Estados Unidos, Rusia, Gran Bretaña, Francia  y otros están perdiendo su antiguo liderazgo. Trump, por ejemplo, ha tenido que ir a reunirse con el líder norcoreano Kim Jong-un perdiendo totalmente su liderazgo en Asia, lo cual ha terminado su tradicional rol de liderazgo en el mundo, rol que perdió también al no entender a tiempo que había que luchar en contra de la pandemia. Se ha visto, también,  cómo se ha retirado de acuerdos internacionales, creando la falta de cercanía con sus aliados internacionales y la falta de interés en cómo se gobierna el mundo. El comportamiento de falta de liderazgo de Trump ha arrastrado a alguno de sus pares europeos como Johnson, Macron y Bolsonaro entre otros.

Estos liderazgos, de los cuales estamos hablando, se creyeron el cuento de la globalización económica apostando por el llamado neoliberalismo que no hizo otra cosa que destruir, por ejemplo, los grandes servicios médicos para proteger la salud ciudadana; en lugar de neoliberalismo se encontraron, de golpe y porrazo con algo más globalizante y esto no fue otra cosa que la pandemia del Coronavirus (Covid 19) enfermedad que sí es global y que no ha distinguido ni entre ricos y pobres, ni entre poderosos y débiles. A nivel global, ya sea que hablemos de salud, proliferación de armas o cambio climático, las instituciones de gobierno mundial han sido terriblemente inadecuadas por ser irrazonables, anti éticas y cortas de verdaderos recursos científicos.

La historia nos ha revelado que somos seres propensos a olvidar el pasado y olvidar la construcción del futuro pues “sin pasado no hay ni presente, ni futuro” (MHCV). La pandemia lo resaltó, siendo un fenómeno que venía del pasado. La relación entre Estados Unidos y China, los dos países más poderosos e importantes del siglo XXI. Estaba en tinieblas, se venía deteriorando. Trump se olvidó del ping-pong de Nixon y se olvidó de que China ya no era comunista. Es probable que esta relación que se deteriore aún más como consecuencia de esta pandemia, cuando EE.UU. y otros países culpen a China por lo que ha pasado. Los chinos que ya han oído algunas quejas al respecto, obviamente lo niegan y aparecerán ante la nueva historia como ganando una guerra mundial sin disparar un tiro, solo virus letales…

Muchos gobiernos, olvidándose de que la historia no cree en los sátrapas, se están aprovechando del Covid-19 para debilitar los controles democráticos en las sociedades y la democracia se volvería aún más frágil en algunos países. En aquellos que no son democráticos abusan más de sus prerrogativas anti humanas perdiendo la razón y abusando aún más de sus gobernados. Países como la misma China, Brasil, México, Cuba, Venezuela, Siria, Yemen, Turquía, Libia, Vietnam,  por citar algunos, caminarán del abuso a la democracia, empujados por el malestar popular

Europa, gran proyecto de unidad a pesar de dos guerras mundiales comenzó a hacer agua con el Brexit lo cual antes de la pandemia creo una la falta consenso sobre el futuro…Y surge una división real entre Europa del norte y del sur, la cuestión sobre las condiciones impuestas para lo económico. Y, además, tenemos Italia, con todos los retos internos que debilitará a algunos países en su voluntad de ser parte de la Unión Europea.

Se vio la poca voluntad de compartir equipos de protección antivirus y con nuevos límites para que la gente pueda cruzar las fronteras. Todo esto va en contra de la letra y el espíritu de la Unión Europea. Países como Chile, a 13 mil kilómetros de distancia, de China, ha tenido que crear nuevas rutas aéreas para enviar sus aviones de la Fuerza Aérea a buscar insumos a China para combatir el flagelo por temor a que éstos equipos como las máquinas de respiración artificial y mascarillas sean incautadas por otras naciones. Pero, esto a la vez ha obligado a Chile a que sus 3 fábricas estatales de armamentos comiencen a producir dichas máquinas.

Esta « aceleración de la Historia », puede pasar de revoluciones en el ámbito nacional de los países, a que ocurran globalmente pues los pueblos pasarán mucha hambre como sucede en el Cuerno de África (Somalia, Etiopía y Kenia,) y en Venezuela, donde  el 68% de la población sufre de desnutrición y falta de medicamentos, agua potable y electricidad. Si a todo esto le sumamos la pandemia del coronavirus veremos que los pocos recursos existentes serán absorbidos para salvar a estas personas. Pero, justo cuando necesitamos enfocarnos en temas globales habrá menos capacidad para hacerlo.

El coronavirus nos disparó un tiro en el pie. Esta pandemia acabará con la globalización económica y para empezar no aparece nadie para asumir el liderazgo regional o internacional con fuerza. Esto significa que las cosas se pueden ir la deriva. Tal vez tengamos una recesión prolongada o incluso una depresión económica; pero, lo peor de esto es que la hambruna matará a más gente que la corona virus que ya está matando más gente que las guerras existentes. A todo esto, debemos sumar que países como Corea del Norte e Irán podrían iniciar algunos juegos militares peligrosos lo cual deterioraría más la situación internacional.

En el continente Africano solamente Marruecos en el norte y Sudáfrica en el sur son democracias estables y capaces de enfrentar los cambios históricos que se avecinan. En Europa seguramente habrá cambios duros en España, Italia y, en América Latina, en Argentina, Chile, Uruguay y Colombia mantendrán sus democracias, perfeccionadas, más participativas  y perfeccionadas pues tienen los recursos económicos para hacerlo así como los recursos.

El mercado globalizado existente está de capa caída; se ha entendido como un gran mercado; hoy es lo realmente existente pero, por la pandemia que es más global pues incluye, como dijimos antes, a pobres y ricos, países desarrollados y subdesarrollados. Sin embargo, los espectaculares avances tecnológicos, y sus aplicaciones globales, giran en lo económico, alrededor del libre comercio y pretenden que la política, la sociedad y la cultura giren de la misma forma en torno al laissez faire de Adam. Todo esto no sirvió para que desarrollaran los avances científico-tecnológicos para desarrollar vacunas que contrarrestaran los diferentes virus que atacan a la población. Nadie se interesó en ello pues no daba réditos.

La antinomia entre el poder económico internacional y el poder político de ámbito nacional ha dado lugar a la llamada gobernanza internacional interesadamente débil y disgregada, lenta e ineficaz, subyugada por el laissez faire y ahora por la pandemia desvalorizando  al sector público. El resultado podría ser un Nuevo Orden Mundial, es decir, un cambio gradual pero rápido en la historia de la humanidad pues habrá múltiples organizaciones tal vez sin una institución superior, legitimada democráticamente, que oriente, gobierne y coordine como la actual ONU, OEA, OUA, OMS, etcétera, cuya gobernanza sea racional y abierta a los cambios que se avecinan; es decir, cercanos a la nueva historia…

 

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