Marruecos/UE La desbandada del Polisario

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Una ayuda humanitaria de la que solo llega a las poblaciones de los campamentos el 30%

 

Aclaro, de antemano que importa muy poco cómo me llamo, ni de donde soy ni como he llegado hasta aquí, sino lo que voy a revelar, porque a excepción de una sola hermana, internada hace 11 meses en un hospital de Nuakchot, antes de decidir regresar a su país: Marruecos, toda mi familia (15 miembros entre próximos y lejanos parientes) sigue, como la inmensa mayoría de su población, rehén del Polisario en los campamentos de Tinduf pero esto no lo sabrán a través de España y sus laberintos de “derechos humanos” y de “solidaridad’ internacional… excluyente, selectiva y casi exclusivamente con una Ínfima parte de los saharauis

A falta de “buenas” noticias, Argelia y su Polisario necesitaban urgentemente un “gesto” de la Unión europea sobre su acuerdo de pesca con Marruecos y alguna desviación en torno a la concepción de su soberanía nacional.
La UE no es Etiopia y nadie en esta unión necesita “ayuda” de Argelia. Los amiguitos del régimen argelino alzaron la bandera blanca. Contra la razón  y el derecho internacional nada se puede hacer ni ninguna impostura puede durar un siglo.
La UE decide firmar el acuerdo pesquero con su estratégico socio marroquí incluido su Sahara. Ni Argelia ni mucho menos su doméstico polisarista saben lo que tienen que hacer. “reconocer que son  otros tiempos en que las bandas separatistas como ETA se auto desmantelan”. Atinada la reflexión de un joven profundamente decepcionado que ve el ocaso y la degradación moral e intelectual en los campamentos sin que nadie decidiera hacer algo. “Todo tiene un comienzo y un fin”. El Polisario fue una horrible pesadilla argeña que o pudo realizar sus objetivos expansionistas ni su trasnochada hegemonía.
La UE ahora, la ONU ayer y hace poco la UA. De Cuba, no lo dicen pero los tiempos de las vacas flacas han hecho apretar un poco más el cinturón y las potencias europeas vecinas se inquietan de la presencia de mercenarios cubanos e iraníes en las mismísimas puertas de Europa.
Argelia, su Polisario y sus crímenes.