Política y psicología popular Mi peluquero y yo Rabat, patas arriba: ¡Una vergüenza!

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Se queja mi peluquero que desde hace más de un mes el barrio Hassan está “como había sido hace 10 siglos.

  • Han venido, han cavado, lo dejaron patas arriba y se fueron
  • No es solo tu barrio, es toda la capital que presenta una imagen de mala gestión municipal y de anarquía
  • Exactamente porque los visitantes de la capital marroquí se van con la impresión de que se trata de un pueblucho de tercera
  • Luego vendrán los señores electos a dar justificaciones que no caben
  • Un día, dos, quizás tres pero no dos meses, sin explicaciones ni advertencias
  • Comercios, viviendas y todo tienen, desde hace casi dos meses, un difícil acceso que nos recuerda las zonas no urbanizadas del país en el Alto Atlas
  • ¡Una vergüenza! Esta impunidad no contribuye a la mejora de la imagen de nuestra capital
  • No de la gestión en general ni del proceso democrático en el que los electos deben dar cuentas de sus malos actos
  • Eso, pues es una buena oportunidad para aplicar este cacareado principio de rendición de cuentas
  • Francamente ¿Podemos seguir hablando de rendición de cuentas, cuando nuestro barrio y la mismísima puerta de nuestra vivienda está destruida desde hace dos meses sin que nadie nos explique por qué tanta barbarie?
  • Estoy totalmente de acuerdo contigo
  • Todo el mundo lo dice: si van a ordenar algo que lo hagan cuando lo decidan. Es decir cuando estén preparados no dos meses ni dos años antes
  • Personalmente creo que han causado mucho daño y el daño a los ciudadanos se debe pagar.
  • Triste imagen de una capital que estaba bien y que Hulaco o Hulacos la han destruido.