SOÑEMOS JUNTOS CUANDO LA PRIMAVERA ABRE LOS CUADERNOS Por Dr. Jorge Bernabé Lobo Aragón

Que florezca también el porvenir.

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Patrocinante de la parte querellante y actora civil. Premio Mundial Nelson Mandela a la Libertad y Dignidad Humana Embajador de la Paz – UPF Argentina Embajador de la Paz y Amor Mundial Embajador Cultural Internacional – CIESART Deputy Ambassador for Culture and Peace – FEMALPC Global Network
Highlights
  • La primavera como símbolo de juventud, aprendizaje y esperanza.

Día de la Primavera y del Estudiante 

Hay días que no llegan solamente al calendario: llegan al alma. El 21 de septiembre es uno de ellos. La primavera vuelve a tocar las puertas con su antigua promesa de luz, y los estudiantes salen a su encuentro llevando cuadernos, preguntas y un porvenir que todavía no tiene nombre.

En Tafí del Valle, la estación parece despertar más despacio. El sol baja por los cerros, se demora en las pircas y enciende de oro los senderos. Todo renace, aunque nada vuelva exactamente igual. Tal vez esa sea la enseñanza secreta de la primavera: la vida no repite sus flores; las crea nuevamente.

También estudiar es comenzar de nuevo. Es atreverse a entrar en el laberinto de los libros sin saber qué página nos revelará una respuesta y cuál nos regalará una pregunta más profunda. Cada estudiante lleva dentro un universo que todavía está naciendo. A veces basta un maestro, una palabra o una confianza sembrada a tiempo para que ese universo encuentre su estrella.

A los jóvenes quisiera decirles que no permitan que nadie les robe el derecho a soñar. El camino no siempre estará trazado. Habrá que abrirlo con los propios pasos, corregir rumbos y volver a empezar. Una caída no clausura el viaje; también puede enseñarnos otra manera de avanzar.

Ser estudiante no depende únicamente de la edad. Estudiante es quien conserva el valor de preguntar, la humildad de aprender y la esperanza de que el mundo todavía puede ser mejorado.

La primavera dura unos meses. La juventud parece durar un instante. Pero aquello que se aprende con amor, el bien que se realiza y la esperanza que se comparte pueden acompañarnos toda la vida.

Que este día nos encuentre celebrando la alegría, pero también agradeciendo a quienes enseñan y alentando a quienes estudian en medio de dificultades, trabajan, recorren largas distancias o vencen silencios que nadie conoce. En cada uno de ellos hay una semilla que merece tiempo, cuidado y fe.

Feliz Día de la Primavera y del Estudiante.

Que florezcan los patios, los caminos y las montañas. Pero, sobre todo, que florezca en nosotros la decisión de construir un mundo más justo y fraterno.

Porque mientras un joven abra un libro, formule una pregunta o se anime a imaginar aquello que todavía no existe, el porvenir seguirá teniendo primavera.

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