VOTACIÓN EN LA ONU: PRINCIPIO DEL FIN DEL NEGOCIO DEL FRENTE POLISARIO Por. Ernestina Fuentes C.

El Sáhara marroquí ante un nuevo escenario diplomático.

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Highlights
  • La propuesta respaldada por Estados Unidos obtuvo 11 votos favorables, frente al único voto de Rusia y tres abstenciones.

Después de 15  años del  mandato recibido para realizar un referéndum en el Sahara,  el pasado 30 de octubre se votó en el consejo de seguridad de la ONU la renovación por un año más de la Misión de Naciones Unidas para el Referéndum del Sáhara marroquí (MINURSO) ocasión en que la federación rusa ejerció su derecho a veto para oponerse a la propuesta de EEUU que tiene como su eje central el reconocimiento a la propuesta de autonomía regional para el Sahara bajo soberanía marroquí presentada por Marruecos ante la ONU el año 2007. La propuesta rusa solo tuvo 1 voto, el suyo, mientras 11 de los miembros del consejo votaron a favor de la propuesta presentada por EEUU y 3 abstenciones, con China entre ellos.

Como en el futbol, esto se mide por resultados y la votación en el consejo de seguridad no puede ser más clara al constatar que el veto ruso a favor del frente polisario solo obtiene un voto de 15, el suyo, lo que significa claramente y en los hechos concretos un triunfo de la diplomacia marroquí, además del término de la minurso, que durante años el frente polisario agito como su principal bandera exigiendo un referéndum, lo que ha terminado estrepitosamente con la votación del 30 de octubre, permitiendo a Marruecos afirmar en declaración pública que: “Se cierra así una página de 35 años. Heredada de un contexto anacrónico y superado, esta Misión ha constituido durante mucho tiempo un instrumento de internacionalización del diferendo regional relativo a la recuperación legítima por parte del Reino de Marruecos de sus provincias saharianas. Además, la no prórroga de la Minurso debería marcar el fin de la remisión de esta cuestión al Consejo de Seguridad y la retirada de su orden del día”.

 Estando claro quien ganó y quien perdió en la votación sobre el Sahara del 30 de octubre, es importante destacar antecedentes importantes que permiten este resultado, en lo cual la propuesta de autonomía regional para el Sahara presentada por Rabat en la ONU es la única forma seria y responsable para resolver el conflicto que, aunque claramente es artificial, con su  solución permite normalizar las relaciones entre países vecinos  y devuelve  la dignidad a los saharauis que, con esta propuesta,  reciben reconocimiento étnico, elección de representantes en el parlamento marroquí, tener autoridades propias para ejercer justicia y total independencia política en la administración y gobernanza de las provincias del Sahara que es, muchísimos más, de lo que aspiran nuestros pueblos originarios en América latina.

Durante medio siglo el frente polisario habla de una lucha de liberación, cuestión que en sus inicios aparece como una causa noble, pero que con el correr de los años se ha probado como falsa al irse conociendo su descomposición interna, la corrupción de sus dirigente, las denuncias de mujeres violentadas sexualmente por dirigentes en oficinas del  polisario al interior de los campamentos, además del robo de ayuda humanitaria destinada para los refugiados, cuestión  que ha sido denunciado por la más importante organización europea destinada para estos efectos; el encarcelamiento sin proceso durante años y el asesinato de sus disidentes sobre lo cual, en agosto reciente, la fundación  derechos humanos sin fronteras ha presentado una denuncia formal ante el alto comisionado para los DDHH de Naciones Unidas  en Ginebra. Estos antecedentes desnudan la verdadera naturaleza de lo que hay detrás del “contenciosos del Sahara” cuyas principales víctimas son los propios saharauis que, con el término del conflicto, también se aseguraría su tranquilidad y el fin de las violaciones de los DDHH.

Hoy más del 80% de los saharauis, después de huir de los campamentos, viven en Marruecos donde, su gobierno, aplicando una verdadera política de reparación, les asegura vivienda, trabajo, salud, educación para sus hijos y desarrollo y participación personal en lo social, político y cultural. Recientemente en la cuarta comisión de Naciones Unidas entregaron testimonio hombres y mujeres saharaui que han sido electos democráticamente en las provincias del sur, constituyendo un testimonio indesmentible de la realidad en el Sahara donde los que han sido víctimas en los campamentos vuelven a sentirse personas, se respetan sus derechos humanos y se sienten considerados para ejercer cargos de representación popular, como demuestran las últimas elecciones y estos testimonios entregados en el seno de Naciones Unidas.

En este contexto, donde la moción rusa que representa al polisario obtiene uno de 15 votos en el consejo de seguridad, demuestra claramente el apoyo internacional a la propuesta seria de autonomía regional para el Sahara presentada por Marruecos y también deja claro el aislamiento y desprecio de la comunidad internacional hacia quienes han usado este conflicto artificial para servir  los intereses de un país que no es el suyo, reprimiendo y castigando a los miembros de su propia etnia,  cuestión que, en cualquier parte del mundo, constituiría una clara traición a su patria, además y de acuerdo a testimonios y pruebas presentadas, ser condenados por cometer crímenes de lesa humanidad.

 

Cortesia: elsiete.cl/

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