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EL CAMBIO CULTURAL Por Elias D Galati

Reflexiones

El cambio cultural es un  proceso social que se produce por transformaciones en las costumbre, normas,  prácticas, creencia y valores de una sociedad en un momento de su historia.

Son procesos dinámicos que se realizan lentamente por movimientos sociales, migraciones, avances tecnológicos o fenómenos como globalización e inserción de grupos, aunque también  pueden incidir en su desarrollo la transmisión generacional, la asimilación de otros grupos y la adaptación mutua de las diversas sociedades, sobre todo aquellas que se consideran pioneras o rupturistas.

Más el cambio cultural en la mayoría de las veces está condicionado a ideologías particulares, nacionales o generales, como aquellas que determinan cierto predominio en el mundo que vivimos y  por factores políticos o económicos.

La cuestión a dilucidar es si es posible un cambio cultural hacia un humanismo primordial.

Es decir si el cambio cultural puede contener las necesidades y los derechos esenciales y legalizarlos como una forma de constitución social.

Para ello, el cambio debería producirse hacia una conciencia  de la paz universal, y como corolario en un reconocimiento de los derechos esenciales para todos.

La conciencia de la paz como cambio cultural es un proceso profundo de transformación que busca sustituir los paradigmas de violencia, dominación y exclusión por valores de respeto, diálogo y solidaridad.

No es solo la ausencia de guerra, sino  la paz positiva, que implica transformar las estructuras sociales, políticas y éticas para garantizar la justicia y la conciencia de la bondad y el amor.

Como corolario de ello surge el respeto irrestricto de los derechos de todos, ya que si no hay justicia, si hay miseria y desigualdades nunca podrá haber paz.

Por eso es indispensable revalorizar la vida, poner la dignidad humana y el vínculo vital en el centro de la escena.

Fomentar el respeto y los valores universales, como igualdad, solidaridad y justicia.

Cuestionar y transformar las estructuras sociales que producen desigualdad  y dominación

Asumir que los conflictos son inevitables e inherentes a la convivencia, pero abordarlos en paz, desde la comprensión y el consenso.

Como un elemento superador, se debe promover el cuidado de la vida, de los demás y de la naturaleza.

A partir de la educación, en el ámbito familiar primero, y en el escolar después como en los grupos intermedios de la sociedad, crear una conciencia activa y crítica, capaz de superar la violencia y aferrarse a la paz.

La educación para la paz, es el único camino para un cambio cultural efectivo y que sea realmente eficaz para mejorar la vida del hombre sobre la tierra.

Esta actitud transformadora de la sociedad permitirá una construcción social efectiva y armoniosa.

Cualquier ideología, cualquier intento particular de cambio cultural, queda a mitad de camino, porque tendrá la adhesión de algunos y la negativa de otros, nunca será común ni universal.

La vida social, política y económica de los pueblos  plantea un gran desafío, porque desde sus ideas, desde su concepción el deber es universal, y la construcción de cada estado, de cada sector, de cada grupo, es común para todos, sin distinciones ni discriminaciones.

Por eso no hay otro forma de realizar el cambio que desde la universalidad, desde los valores perennes y constantes del hombre, desde la justicia, la equidad, la bondad y la paz.

Apostemos a un cambio, pero a un cambio real, auténtico, que sea eficaz para todos los habitantes y no produzca desigualdades.

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