UE/Acuerdo de Pesca: ¿A qué sirve aun Argelia?

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Asi es el sahara y asi son los verdaderos sahrauies: nadie les puede arrebatar ni su dignidaed i su norgullo de ser lo que son y siempre fueron: marroquies

Aclaro, de antemano que importa muy poco cómo me llamo, ni de donde soy ni como he llegado hasta aquí, sino lo que voy a revelar, porque a excepción de una sola hermana, internada hace 11 meses en un hospital de Nuakchot, antes de decidir regresar a su país: Marruecos, toda mi familia (15 miembros entre próximos y lejanos parientes) sigue, como la inmensa mayoría de su población, rehén del Polisario en los campamentos de Tinduf pero esto no lo sabrán a través de España y sus laberintos de “derechos humanos” y de “solidaridad’ internacional… preferente y casi exclusivamente con una ínfima parte de los saharauis.

Desde esta mañana al conocerse la noticia que corrió como pólvora pese al implacable Black out impuesto por los mentores argelinos y sus domésticos polisaristas, la renegociación del acuerdo pesquero con Marruecos con la inclusión de su Sahara es interpretad de diferente manera, todas de manera irónica: “¿para qué sirve aun Argelia?” preguntan unos, “ha hecho la pobre lo que podía pero es que con el insoportable e inútil peso del Polisario no puede ir más lejos”, responden otros.
Efectivamente la banda del Polisario ha reducido el impacto y el papel de Argelia sobre el plano internacional a un inquietante nivel. “Con políticos con Messahel no debe pintar gran cosa”, creía explicar el ocaso un joven. “No es Mesahel, sino el Polisario”.
El acuerdo pesquero con el Sahara marroquí como epicentro, las mentiras argelino-polisaristas y, por supuesto las mil y una anécdota sobre el Lliushin 76 ruso militar argelino que se ha llevado la vida de 257  militares argelinos entre ellos 30 milicianos de Polisario de un comando adiestrado para sabotajes y terrorismo en Marruecos.
A falta de esperanza, buena es la ironía. En estos campamentos e sahrauizados y de refugiadizados el humor substituye la parquedad y la profunda tristeza: “ nadie nos dijo que íbamos a vegetar aquí el resto de nuestras vidas, de a de nuestros hijos nietos y…” se quejaba una joven madre de menos de 20 anos, obligada a casarse con un caique de la banda.
Efectivamente… aquí vegetaremos eternamente…